T’estimo, Barcelona

“Barcelooooooonaaaaaaaa…” *Por favor, inserte aquí a Freddie Mercury y la Caballé cantando a dúo”.

barcelona.gif

Aparte de eso, se avecina un post lleno de fotos. Paciencia.

No sé por dónde empezar esto, la verdad. Quiero decir tantas cosas que no sé cómo organizarlas, pero vamos a intertarlo.
Han sido dos visitas a Barcelona en menos de 4 meses: una en Septiembre, la otra hace un mes y poco; una de 5 días, la otra de 3; una con calor, otra con frío… Tan diferentes la una de la otra que creo que vi dos ciudades distintas.

La primera fue la visita turística por excelencia: 5 días de matarnos a andar, recorrer mil sitios, llevar la cámara a cuestas y hacer ni se sabe cuántas fotos, dormirse pronto del cansancio… Yo creo que vi el máximo de cosas posibles, aunque se me quedara la espina de ver ciertos edificios por dentro —misión imposible entre los precios altísimos y los grupos de turistas asiáticos que agotaban entradas. Pasear por La Rambla —escalofrío incluido—, Plaza Cataluña, el Paseo de Gracia con su Casa Batlló y su Pedrera, el Arco de Triunfo, Santa María del Mar, callejear por el Barrio Gótico, la catedral, la Sagrada Familia, Sant Pau, el Parque Güell, la Colonia Güell (joyita de la que nadie habla), Montjuïc, Plaza España… Literalmente saltar de un lado a otro para verlo todo, todo y todo, como decía esa niña en aquel anuncio de hace años. Calorcito, mucho turisteo y una cuidad metida de lleno en las fiestas de la Mercè, razón por la que al bajar de Montjuïc me encontré con los señores de Sidonie y Leiva haciendo pruebas de sonido para su concierto de la noche. Bendito Carreteras Infinitas a dúo, mágico.

La segunda visita, sin embargo, ha sido más de ver lo que no puede ver la primera vez, como el Recinto Monumental del Parque Güell -la parte del dragón de cerámica y los colorines, pues ésa- y de pasear tranquilamente sin tener que cumplir con un montón de cosas. Pero sobre todo, ha sido la vez en la que cumplí la que era la misión principal en Septiembre: Lady Gaga y su Joanne World Tour en el Palau Sant Jordi. Viéndolo con restrospectiva, casi que me alegro de que cancelara en su momento; así me ha dado la oportunidad de repetir y de que Barcelona me demostrase lo bonita que es.

La ciudad es ecléctica, con una mezcla de culturalidades brutal que no me esperaba y tan multilingüe que en 10 metros cuadrados se pueden hablar muchos idiomas diferentes. Pero lo que realmente me ha dejado loca han sido sus edificios. Yo, orgullosa friki de la arquitectura y arquitecta frustada, he disfrutado como una enana viendo edificios bonitos por todas partes. Barcelona es Gaudí, pero no sólo eso: pasear por Gracia es garantizar una tortícolis que acabas sufriendo con gusto y el Barrio Gótico te transporta con sus edificios antiguos y sus calles estrechas a otra época.

Muchos días me levanto pensando en ti, Barcelona. Me impresionaste, me sorprendiste y me enamoraste. No veo el momento de volver a verte.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s